|
Inscripción procedente del monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil. AllÃ, según fuentes tardÃas, fueron a retirarse entre los siglos X y XI nueve obispos santos que encontraron sepultura en el cenobio. Sus túmulos se encontraban en el claustro, quizá no su ubicación original, hasta que en 1463 y por iniciativa de Alonso Pernas, administrador del monasterio, se trasladaron todos los restos al altar mayor de la iglesia monacal. Uno de estos obispos santos fue Ansurio, constatado como obispo de Orense entre el 909 y el 920. En cualquier caso, tras el traslado de 1463 se perdieron todas las tumbas. Ambrosio de Morales, primer testimonio colacionado, ya conoció el epÃgrafe por medio de un manuscrito del siglo XV que leyó en 1572 en Santo Estevo. La noticia que ofrece IHC 239 (‘extat exemplum a. 1463 denuo insculptum’) no ha sido corroborada por ningún otro autor. Desaparecida. Lorenzo Fernández (2024, n.º 364).
|