|
Pieza muy fragmentaria procedente de la iglesia de San Cristóbal de Enfesta. Fue identificada durante las obras de reedificación acometidas en 1926 formando parte del alero del ábside, apoyada sobre los canecillos. Interpreta del Castillo (1929, 258) que la edificación románica debió reutilizar el epÃgrafe como material de construcción, pero Carré (1928, 1068) da noticia de que el templo fue trasladado a su emplazamiento actual en 1797 empleando los mismos materiales para su reconstrucción. Su reutilización podrÃa, pues, datar de cualquiera de estos dos momentos. En la iniciativa de 1926 volvió a ser reutilizada, en esta ocasión recubriendo ‘el arranque de la cerca del atrio, hacia el nordeste, al lado de una caseta’ (del Castillo 1929, 258-259). Lorenzo Fernández (2024, n.º 259).
|