|
La descripción incluida en la Historia de los monasterios y prioratos anejos a Celanova obvia cualquier tipo de detalle epigráfico o paleográfico, limitándose a transmitir ‘ay una piedra que dice anssÃ’. Sin embargo, en la Celanova Ilustrada (reeditada recientemente por González GarcÃa et al., 2007) añade el dato de que ‘una gran piedra cayda en el suelo tiene un pedazo de la inscripción que en sus principios le pusieron’ (2007, 81). Ofrece un texto algo diferente al propuesto en la Historia y, además, nos dice que ya estaba fragmentada. Siendo este testimonio mucho más completo y vivo en detalles, puede deducirse que lo ahà transcrito pudo ser visto por el monje celanovense. Es por ello por lo que en nuestra edición le damos más importancia a este testimonio. Lorenzo Fernández (2024, n.º 372).
|