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Datación cuya interpretación inicial por sus descubridores cabe matizar. Creemos que en el final de l.1 el nexo debe leerse como L+X, de manera similar al que encontramos en Valdeprado del RÃo . También en un capitel de Santillana de Corvio aparece la X con un remate final equiparable, pero, al igual que aquÃ, no es posible interpretarlo como una V ante la presencia de otra a continuación. Debe, asà pues, editarse la era 968. La A final, en contra de la abreviatura a(nnos) propuesta, se trata de la habitual marca de ordinal concertando con el femenino de era. Su ubicación y la datación del templo actual en los inicios del siglo XIII (Sánchez-Pardo, 2018: 118 y 122-125) permiten asegurar que se trata de un sillar reutilizado, quizá procedente de un templo más antiguo casi coetáneo del vecino monasterio de Mezonzo, fundado a finales del siglo IX. Apoyan la hipótesis otros materiales localizados en los muros de San Martiño, véase el dintel de una ventana geminada, reutilizada apenas 30 cm más abajo que la inscripción. Lorenzo Fernández (2024, n.º 263).
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