|
El estado fragmentario y la escasa cantidad de caracteres supérstites dificulta su interpretación. La similitud entre los fragmentos recuperados sugiere la existencia de una única inscripción cuya tipologÃa fue, en un principio, asignada al mundo funerario (Ares, 1984: 122). Núñez (1978, 145) ya propuso que se tratara de algún tipo de inscripción edilicia, lo cual compartimos a la luz de la más que posible presencia del verbo introierunt. La plausible reconstrucción en l.1 de vos venientes apunta en la misma dirección, pues en ambos casos se trata de léxico vinculable a hortationes dirigidas a aquellos que entran en un templo. En el mundo tardoantiguo hispánico encontramos el conocido ejemplo de la inscripción del baptisterio de Martos (Jaén): Panditur introitus sacrata limina C(h)r[isti] / currite certatim gentes populique ve[nite] /et donante Deo sitientes sumite vi[num] (CIL II2/5, 155). Coincidimos con Ares (1984, 121-122) en reconocer la posibilidad de que se trate de un carmen por cuestiones léxicas. El resto del texto es inteligible salvo por el antropónimo Sesgutu-, de clara raigambre visigótica. Lorenzo Fernández (2024, n.º 321).
|