La pieza es una tésera zoomorfa de bronce, unida a otras dos [SP.02.21] y [SP.02.22], representa a un mamífero cuadrúpedo, quizás un toro esquemático. Su anverso está ornamentado con diecisiete círculos concéntricos, característicos de la decoración celtibérica, y que suelen tener simbología solar. En la parte posterior presenta un pivote, destinado a encajar en una de los otras piezas. La decoración del círculos es posterior al ajuste del clavo, ya que uno de los círculos se extiende sobre el remache. Además hay dos orificios, para su encaje con otras piezas. Uno está en la cabeza del animal, y el otro en el centro del cuerpo. El anverso es la parte que queda al descubierto cuando están encajadas las piezas, y no tiene escritura alguna. Mientras que el reverso, que presenta el pivote y los dos agujeros, tiene, en el ángulo inferior, lo que son las partes delanteras del animal, un signo. Almagro-Gorbea lo asemeja a una marca de ganado. La explicación que se da al respecto de esta pieza es que, o bien sea simplemente un objeto decorativo, o que se trate, en realidad de una tésera de hospitalidad que ya con la propia forma que presenta y por el signo representado, podría referirse a un individuo, familia o ciudad, sirviendo como documento acreditativo.
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