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Pieza procedente de las cercanÃas de la iglesia de Santo Tomé de Tórdea. Sánchez-Pardo y Blanco Rotea (2018, 110) recogen el testimonio del párroco local, quien, a finales de la década de 1970, fue testigo del hallazgo. Apareció en un prado situado 180 m al sur de la iglesia durante la realización de tareas agrÃcolas, en un paraje denominado ‘A Torre’ por los vecinos. La pieza fue guardada hasta 1980 en el pajar de su descubridor, José López Castro, momento en el que pasa a formar parte de los fondos del Museo Provincial de Lugo previo pago de 25000 ptas. Allà permanece, n.º de inv. EPI69 / n.º 8465. Lorenzo Fernández (2024, n.º 322).
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