Archivo Epigráfico de Hispania Tardoantigua y Medieval (AEHTAM)

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Generalidades Texto EPIGRAFÍA Y
PALEOGRAFÍA
Ilustraciones Contexto
Arqueológico
Bibliografía
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Missorium de plata grabado en una de sus caras con la representación de varias figuras humanas entre las que destaca la del emperador Teodosio. Está fracturado en dos partes (Abascal - Gimeno - Velázquez 2000: 33)
a) Meischner: Realiza un minucioso análisis estilístico del monumento, a partir del cual considera que el personaje central se trata en realidad de Teodosio II (nieto de Teodosio I) en sus decennalia, que está situado entre el augusto senior, Honorio, y el niño Valentiniano III. El personaje que está de pie ante el emperador sería el efímero augusto Flavio Constancio III, esposo de Gala Placidia, urdidora de un plan para presentar a Valentiniano III, como heredero de la dinastía Teodosiana. Según tal identificación data el disco en el 421 d.C. y propone como taller imperial de origen el de Rávena.
b) Arce: Rechaza la identificación del personaje central del missorium con Teodosio II, así como la datación del 421. Considera que es preciso volver a la identificación del personaje central con Teodosio I. Resume en nueve los puntos en los que tradicionalmente se ha venido considerando tal identidad: el missorium procede de los talleres dependientes del comes sacrarum largitionum de Tesalónica o Constantinopla; fue enviado como regalo del emperador al vicarius Hispaniarum, que residiría en las proximidades de Augusta Emerita, sería el personaje que recibe del mismo emperador los codicilli de su nueva función; en el centro está Teodosio, flanqueado por Valentianiano II, con cetro y globus, y por Arcadio, heredero e hijo mayor de Teodosio; la escena celebra el nombramiento del funcionario y los decennalia del emperador (años 378/388), acto que recuerda la inscripción del borde; la imagen representada es una muestra de la supremacía de Teodosio en el gobierno del Imperio, que aparece en toda su potencia y majestad, rodeado por los candidati de origen bárbaro y representaciones abstractas de los felicia tempora: Tellus y los Karpoi; el mensaje es aún más contundente ya que Teodosio se coloca en el centro, indebidamente, como protector de sus acompañantes, siendo Valentiniano emperador senior de Occidente, el único que lleva todos los ornamentos del poder; esta «usurpación» también se documenta en la numismática y la legislación contemporánea; la presencia de bárbaros sería una muestra de la filantropía de Teodosio, que no sólo se ocupa de los romanos; no es extraña la ausencia de símbolos cristianos, dado el carácter burocrático y áulico de la escena; la presencia de un objeto tan excepcional en las proximidades de Mérida tiene una explicación perfecta en la época teodosiana, especialmente si se tiene en cuenta la importancia del funcionariado teodosiano en la Dioecesis Hispaniarum.
c) Blázquez: Realiza una descripción detallada del missorium, y resume las principales tesis sobre la identificación de los personajes: Mélida, Schlunk – Hauschild, García y Bellido, Shepherd y Meischner. Considera que la hipótesis más acertada es la de J. Meischner (vid. supra a), a la que sigue estrechamente, excepto en la cronología: adopta en el epígrafe la lectura XV de Canto (vid. infra d), pero para aplicarla a Teodosio II, con lo que fecha el disco en el 426 d.C.
d) Canto: Hace una revisión de las teorías tradicionales, señalando sus respectivas incongruencias. Desecha especialmente las dos más recientes de Meischner y Blázquez (vid. supra a) y c) que no han tenido en cuenta la crónica del comes Marcellinus, que fija los decennalia y quindecennalia de Teodosio II en los años 411 y 416 d.C. Propone una nueva lectura para la última letra de la inscripción que bordea el que ella define como clípeo (entendido tradicionalmente como missorium), que sería la siguiente:
D(ominus) `n(oster) Theodosius perpet(uus) · Aug(ustus) ob diem felicissimum ^XV (quindecennalium)
Considera que el pequeño signo que hay sobre la X es una pequeña V, y no una interpunción o adorno superfluo, puesto de esa manera por un error de cálculo del «argenticida» ya que era necesario para la completa comprensión del texto. La V había sido vista por A. Delgado y Hernández en su largo estudio del disco (1849), pero su observación no fue seguida por nadie y más tarde fue descalificada por Hübner. La fecha conmemoraría los tres lustros del reinado de Teodosio I, que se cumplieron el 19 de enero del 393 d.C. Él es la figura central, flanqueado por sus vástagos Arcadio y Honorio, los más lógicamente esperables, y aquéllos sobre los que su padre fue siempre el senior. Esta nueva datación explicaría por fin satisfactoriamente la ausencia de la escena de Valentiniano II (asesinado el 15 de mayo del 392 d.C.) y también haría innecesarias las especulaciones sobre su presencia en un segundo plano, que son las dos posturas tradicionales en la bibliografía.
Por tanto, el 19 de enero, en el complejo imperial del Hebdomon de Constantinopla, según su hipótesis, se puede considerar el «dies felicissimus» de Teodosio I, ya que no sólo cumplía quince años de reinado, sino que además elevaría al rango de augusto a su hijo Honorio, traspasándole legalmente la pars Occidentis del Imperio, acto ocurrido cuatro días después, el 23 de enero, por lo cual aún aparece sin el cetro, que sí porta su hermano Arcadio, augusto desde el 383. Utiliza como prueba suplementaria para su hipótesis un paralelo inédito de la villa de Materno (Carranque, Toledo) con una inscripción de las canteras imperiales teodosianas de Dokymeion, donde dos numerales se han cabalgado de
igual manera.
Según Isabel Velázquez: la hipótesis planteada por Meischner ha dado lugar, como suele ocurrir cuando se publican nuevas propuestas, a una polémica posterior de la que se deduce que, mayoritariamente, no se acepta su propuesta de que la figura central represente a Teodosio II y la fecha del disco sea la del 421 correspondiente a los decennalia de este emperador.
Cree que hay que admitir nuevamente, como propone Arce que «Teodosio I sigue siendo Teodosio I». Los argumentos de este autor están bien establecidos a la hora de afirmar la identidad de este personaje. Sin embargo, el punto crucial de la revisión que se ha llevado a cabo sobre este bello disco (no entraré en la cuestión de su tipología), gira en torno al epígrafe del mismo y, más en concreto, a la fecha. La propuesta argumentada por A.Mª. Canto sobre la lectura XV, con el numeral V sobre la X, de donde hay que deducir que se trata de los quindecennalia y no de los decennalia de Teodosio I y, por tanto, del 393 (19 de enero) y no del 388, resulta, a primera vista, muy convincente y, de aceptarse, supondría la eliminación de la polémica identificación de los personajes. La autora restituye la vieja propuesta, ahora con argumentos más contundentes, formulada por A. Delgado y Hernández en 1849, que fue rechazada. Velázquez reconoce que la interpretación de los quindecennalia es muy sugestiva y, de hecho, ha sido admitida por algunos autores como J. Mª Blázquez (si bien éste identifica al personaje con Teodosio II, como Meischner, con lo que sitúa el disco en la fecha del 426). Sin embargo, la objeción fundamental, pero no sé si salvable, que se puede hacer a la hipótesis de A.Mª. Canto es la sorpresa que produce el hecho de que no se pueda entender de manera clara (y casi nunca se ha entendido así) la fecha de la conmemoración del gobierno, cuya celebración es precisamente lo que origina la existencia del propio disco. La autora presenta un paralelo del uso que propone para el numeral en un fragmento de columna de mármol encontrada precisamente en la villa tardorromana de Carranque, donde se interpreta el numeral VIII mediante una V trazada encima del numeral III y que la autora reproduce en p. 300. Desde mi punto de vista, esto es muy inseguro, pues la desproporción de los números sería notoria, especialmente el trazado del supuesto III con una barra horizontal uniendo los trazos. Muy recientemente, M. Mayer (M. MAYER – D. FERNÁNDEZ GALIANO, 2001, 130-131, nº 10; esta hipótesis sólo la suscribe el primero) ha propuesto que pueda ser una lectura de dos letras griegas sobrepuestas Π e Y con el significado de πόδες y 400 representado con Y en griego, salvo que se tratara de una inicial de un nombre como Pyrrhus. Delante de este signo hay un nexo ^NT que interpretan por contexto como: [Domini] N(ostri) T(heodosii).
En opinión de Velázquez es muy posible que, en efecto, se trate de dos letras griegas, pero hay que tener en cuenta que la Y se ha trazado antes que la Π. Parece claro, pues, que el orden de la superposición de las dos letras es Y y Π, lo que induce a pensar que se trata de la abreviatura de una palabra que empieza por ὑπ- y no por πυ-. Este tipo de abreviaturas
son bien conocidas en la epigrafía griega de época imperial, especialmente a partir de tiempos de Adriano, y son utilizadas algunas veces para la designación de cargos públicos, sobre todo del praetor (πραίτωρ), que suele abreviarse mediante una Π y una P superpuestas, cf. W. LARFELD, 1914, 280-281. El signo que aparece en la inscripción de Carranque debe ser la abreviatura de ὕπατος, la traducción habitual al griego de consul, para lo que contamos con un paralelo muy cercano en IG XIV 1062, donde el dativo de esa misma palabra se abrevia mediante una Π a la que se ha superpuesto una Y en tamaño más pequeño. Esto, además, podría explicar su relación con la ligadura latina ^NT anterior, que podría ser noster, al que precedería un dominus o similar, todo lo cual cuadra bien con el lugar de procedencia del objeto, las canteras imperiales de Teodosio. (HEp 7, 30)

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