Los caracteres son góticos, correspondientes al modelo simplificado de la segunda mitad del siglo XV. Son generalmente iguales y cuidados, en minúscula a excepción de la S inicial, mucho más grande que el resto de letras. Dicha S está desequilibrada mínimamente con una curva superior más grande que la inferior, el centro presenta doble trazado que parece estallar en forma de estrella mientras que los remates son potentes. Como es habitual en este tipo de escritura, se confunden las letras C, E, I, M, N, R, T, y U-V; se confunden incluso las H y con ellas las F y las L, de dibujo muy elaborado en este caso. Las A presentan los dos tipos habituales, poligonales y de dos palos. Las T adquieren una forma más alta que en otros textos. Las M y las N quedan muy bien definidas; el M de la datación se adapta más bien al tipo clásico.
|