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Los motivos ornamentales de la cubierta obligan a sugerir la pérdida de pocas grafÃas y no da lugar a restituir una oración de relativo en l.2 del tipo qui obiit in era como las que encontramos en algunos epitafios de la catedral de Santiago de Compostela. De añadir en la cabecera una sección semicircular como la que encontramos en los pies prácticamente alcanzarÃamos las medidas prototÃpicas de esta clase de soportes. Restituir demasiadas grafÃas implica una hipotética cubierta de una longitud desproporcionada y, por tanto, lo descartamos. Lorenzo Fernández (2024, n.º 352).
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