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El estado fragmentario de la pieza impide conocer la totalidad de su mensaje, pero el soporte, la secuencia famuli Dei y la ausencia de indicios de otros formularios nos sitúan sin falta en un contexto funerario. Antes de la fractura de l.1 suponemos un verbo funerario de la clase obiit o requiescit. En principio, esperarÃamos que famuli Dei concertara con el difunto en nominativo. Llamativamente, Dei aparece sin abreviar, uso poco común. En l.2 debe reconstruirse un antropónimo y/o una secuencia que acabe en -E o -EM, pues se atisba una lÃnea superior resto de una marca de abreviatura (¿quizá in pacem similar a n.º 342?). En l.3 quedó mutilado el nombre del mes y el inicio del término era. Además, la data podrÃa no estar completa, a pesar de que leemos una L final más que anteriores editores obviaron. Lorenzo Fernández (2024, n.º 324).
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