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La presencia de una D inicial en la data darÃa pie a situar la inscripción en el mundo tardoantiguo como muy temprano. El resto de los caracteres no resultan fáciles de interpretar, si bien puede intuirse el dibujo de mÃnimo una primera C y, quizá, tres más a continuación. QuedarÃan dos caracteres que atribuimos a dos unidades. Tras ellos, Riobóo dibuja una nueva D minúscula, lo que introducirÃa una nueva datación, seguida de dos X. No recogemos por prudencia en nuestra edición más que la D inicial ante la dificultad de interpretar el dibujo de un Riobóo que en otras ocasiones evidencia bastantes problemas para leer la escritura visigótica. Lorenzo Fernández (2024, n.º 238).
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