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Escrito con trazos fuertes. La palabra kar está rodeada por nueve puntos formando un semicírculo para diferenciarla. Además la primera línea y la citada kar están escritas de izquierda a derecha, mientras que la segunda línea va de derecha a izquierda. Sin embargo, el orden de las palabras es dudoso, por su disposición en la pieza. Untermann presenta el orden kortonikum tuinikukuei kar, mientras que los editores y Ballester daban tuinikukuei kortonikun kar, y J. de Hoz kar tuinikukei kortonikum. La explicación que da Ballester para que tuinikukuei esté escrita de manera sinistrorsa es que el escriba sujetó la pieza, en forma de cabeza de un équido, en la posición visual y táctilmente más natural, con la cabeza arriba y, por tanto, con el morro del animal a la izquierda del escribiente. Así este empezó a escribir desde el extremo superior izquierdo y su escritura fue descendiendo ajustándose al borde del documento hasta el extremo inferior derecho; en ese punto, antes de girar la pieza, estimó más cómodo seguir escribiendo el texto, pero en dirección sinistrorsa. Finalmente el escribiente recuperó la dirección dextrorsa para la palabra kar.
Untermann MLH IV consideraba la posibilidad de que -kuei fuese una variante fonética de -kue, conjunción copulativa, y estaría uniendo dos G.pl. según el orden sintáctico preferido por el autor: kortonikum y tuiniku. Este tenía buena base comparativa, pues se consideraba una supuesta población Cortonum a partir de la lectura kortono y kortonei en [SP.02.03, -1, -5]. La posible lectura dual en esa pieza gortono, gortonei, y la lectura korzonei, además del testimonio de Plinio NH 3, 24, que habla de los Cortonenses, hace difícil esa equiparación. kortonikum y Cortonenses podrían ser los localicios de un teórico topónimo *Cortonom o *Cortona, mientras que las otras formas, gortono, gortonei y korzonei, pertenecerían a otro paradigma, seguramente relacionado etimológicamente con gortika, kortika.
El supuesto segundo G.pl. no está todavía atestiguado. Otra posibilidad, también según Untermann, sería que tuinu fuese el N.sg. de un tema en nasal, pero esto dejaría una estructura sin demasiado sentido. La traducción que propone, en definitiva, es ‘Cortonensium Duinicorumque hospitium’. La solución, aunque difícil por razones paleo-epigráficas, resultaría ser una interesante variante de [SE.03.01] CAAR · ICVRBICA / SALVANTICA- / QVE.
Con el orden de lectura de los editores, pero en clave dual, duinikukuei kortonikum kar , se observa que la primera palabra tiene aspecto de un dativo de un tema en -u y la segunda un G.pl. de un tema en -o. Podría pensarse en una estructura paralela a las aparecidas en uetidanaka · kar [Z.04.02] y uirouiaka · kar [P.03.01], donde aparece el adjetivo de la ciudad en que tiene efecto la tésera, sólo que en kortonikum se expresaría lo mismo, pero mediante un G. del localicio. Esto es, en vez de decir literalmente ‘tésera (hospitium) cortonense’, diría ‘tésera (hospitium) de los cortonenses’. La tercera palabra haría referencia al beneficiario del pacto. Un dativo en primera posición aparece también en [GU.01.01, 1-2], aregoratikubos · karuo · genei / kortika. La traducción completa quedaría: ‘para Duino, pacto de los cortonenses’. Esta es la interpretación que también considera Gorrochategui, aunque con un orden kortonikum duinikukuei kar. Deja abierta también la posibilidad de que la última palabra no sea un antropónimo, sino una precisión temporal o local.
Para Jordán, el genitivo kortonikum es una variatio de la indicación de la localidad expedidora del pacto, al modo de la epigrafía monetal, en G.pl. del localicio: [Mon.67] kolounioku(m) ‘(moneda) de los clunienses’ = kortonikum kar ‘amistad de los cortonenses’.
En cuanto a duinikukuei, sus interpretaciones morfológicas pueden ser, como mínimo, dos: L. de un tema en -o (*duinikukuos) ‘en Duinicuco’ o D. de un tema en -u (*duinikukus) ‘para Duinicuco’. Se abre la cuestión de su dependencia sintáctica. La más obvia es hacerlo depender de kar, indicando de esta manera alguna precisión sobre los efectos del pacto: ¿de lugar o de tiempo? Difícil es que resulte ser el beneficiario del pacto, ‘pacto de los cortonenses para fulano / para el GF de los menganos’ pues mal acomodo tiene el nombre de un GF como tema en -u o la mención de un individuo con sólo su nombre.
Esta misma crítica podría aplicarse a la interpretación de Rubio, quien considera -kuei como el N.sg. de un indefinido enclítico, cognado de la forma del antiguo irlandés cía < *kʷey. tuiniku pasa así a ser el N.sg. de un idiónimo, tema en nasal, haciendo referencia a un individuo sin filiación. De esta manera interpreta la tésera como: ‘un cierto tuinikū; tésera de los cortonenses’.
Ballester 1993-1995, 392, n. 13, planteaba de manera conjetural y tentadora ver una forma de indefinido del que dependería el genitivo kortonikum, que traduce como ‘para cualquiera de los cortonenses’. Etimológicamente compara la primera parte, entre interrogantes, con irl. duine, galés dyn, bret. den ‘hombre’ y no indica nada de la segunda. Sin embargo, tal y como indica Wodtko WKI s.v. tuinikukuei, las palabras indicadas proceden de un celta *doniyo- (según Matasović 2009 *gdonyo- < *dʰǵʰom-yo-).
Prósper propone de manera tentativa que tuinuku es un instrumental de un tema en -o, el primero encontrado fuera de la epigrafía monetal. Haría referencia al clan o al individuo con el que los cortonenses establecerían el pacto. La secuencia -kuei podría ser, a su vez, un enclítico de origen adverbial procedente de *kʷey, que tendría función identificadora o individualizadora. La traducción vendría a ser ‘hospitalidad de los cortonenses con (un) Duínico’. Sería, a su juicio, una expresión paralela a la que aparece en la tésera [HEp 1, 1989, 653] Quom · Metelli/neis · tessera (Fuentes Claras, Teruel) y en [CIL I2 2825] H(ospitium) · f(ecit) / quom · Elandorian (?) (Cáceres el Viejo, Cáceres). Además de encontrar extraña la mención de ‘(un) Duínico’, esta interpretación presenta la dificultad de aceptar la existencia del instrumental en celtibérico.
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