Teónimos relacionados (sólo epítetos): Género:
Atestiguaciones:
Dispersión:
Cognados:
Comentario Lingüístico: Reue y su variante Reuue, con 23 atestiguaciones, es un teónimo masculino (a pesar de algunos intentos de demostrar lo contrario, como los de Fita 1911 o García Fernández-Albalat 1990, 311-334, que pensaban en una diosa Reua). Se coloca el séptimo por número de repeticiones en términos absolutos peninsulares. 1. γ. Asociado normalmente a epítetos y a determinadas elevaciones montañosas (como Larauco, –monte de 1538 m– en Reue Larauco (Baltar (OR), y otro Larauco D(eo) Max(imo) que podría identificarse también con Reue. Por esta vinculación a las montañas, Olivares 2002, 226 lo asocia con Iuppiter (o con galo Taranis), quizá como Salamati, y acepta (Olivares 2002, 175), en una de las pocas incursiones etimológicas en su obra, una relación con ‘río’ que toma de Villar 1996. Solo aparece 3 veces sin epíteto: estos son Anabaraeco (8 atestiguaciones, con variantes Anabaraego, Anabar), Aradaego, Haracui, Langanitaeco (3 repeticiones, con variantes Langanidaeigui y Langanid), Larauco (3 testimonios, con variante Laruocuo), Marandigui, Reumiraego y Tebieco. 1. δ. Recibe un toro en la inscripción sacrificial lusitana del Cabeço das Fraguas (Pousafoles do Bispo (Sabugal, GUA), (BDHesp GUA.01.01), y unas ovejas en la de Arronches (BDHesp POA.01.01). 2. Distribución lusitano-galaica. 3. Schmoll 1959, 34 lo relaciona con lat. rīuus, idea que ya se ve en Fita 1911. Guyonvarc’h 1967, 261 y Tovar 1985, 245 lo unen con lat. rūs, ind. a. ravas, irl. a. róe ‘campo, espacio abierto’, sobre *reuә-, *rū-. Untermann 1985, 358 pensó que podría ser un nombre común, equivalente al latino numen, o algo semejante. Para Villar 1996 (a partir de IEW 326 *h₁reu- o *h₁rēu-) procede de *reu-, sobre *er- ‘ponerse en movimiento’, lat. ruō ‘correr’, por lo que Prósper 2002, 128-145 (en pág. 142 propone también la posibilidad de *sreu- ‘fluir’) piensa que se trata de una divinidad fluvial. Búa 1997 y Witczak 1999 piensan en una raíz *dyēu-, que es la de la divinidad celeste por antonomasia (deus en latín o Ζεύς en griego), y que se acomodaría bastante bien a su carácter y función, pero la idea es rechazada por Prósper por razones morfológicas (Prósper 2002, 143; sobre todo, por la necesidad de extender el grado pleno del nom. *dyēu-s a todo el paradigma, como al dat. *dyeu-ei, donde se esperaría más bien *dyu-ei. Más que por esta razón (que podría ser una simple nivelación analógica), tendríamos el contraejemplo de Ioueai, también lusitano, aparentemente sin evolución *dy- > r-). Prósper 2009 piensa en una divinidad, asociada más con la potencia torrencial de un río que con las aguas termales. Prósper 2009 admite también que Reo y Reae son malas comprensiones locales de Reue, y no variantes de Deo, Deae.
Bibliografía: (Pase el cursor sobre las zonas en azul para ver la referencia completa)
Villar 1996; Witczak 1999; Prósper 2002, 128-145; Búa 2000 60-66; Vallejo 2013c